El corazound, el cuerpo y weas
viernes, 23 de junio de 2017
Hablar y luego ignorar
Cuando hacen esa wea, en realidad me emperra... si no quieres hablarme, entonces deja de webiar, pero es el gusto por hacerme sufrir pareciera; te dejo de hablar por días ya que no te siento ni ahí y pum.. apareces! Solo porque te ignoré, y yo tonta te respondo y te converso, para que finalmente vuelvas a ignorarme, como si ese siempre hubiese sido tu objetivo.
El pesho
Cuando pienso en ti, me duele el pesho, como cuando te quedas sin aliento al nadar 400 mts seguidos y ya no das más, pero igual sigues con la wea, como cierta adicción a superar un mayor dolor de pesho.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)